Mi vida, pensamientos y pareceres

Wednesday, July 20, 2011

Tomado de "El conde Lucanor"
Parece mentira que un libro que data del Siglo XIV tenga tanta sabiduría en sus palabras

Adjunto un ejemplo que nunca he olvidado, no debemos de olvidar a quien servimos ante todo:

Cuento XXVIII
Lo que sucedió a don Lorenzo Suárez Gallinato
Un día, hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, de este modo:
-Patronio, un hombre quiere ponerse bajo mi protección, y aunque sé que es buena
persona por naturaleza, algunos dicen que ha cometido diversas faltas. Como conozco
vuestro buen juicio, os ruego que me aconsejéis qué hacer en este caso.
-Señor conde -dijo Patronio-, para que hagáis lo más juicioso, me gustaría que
supierais lo que sucedió a don Lorenzo Suárez Gallinato.
El conde le preguntó lo que había pasado.
-Señor conde -dijo Patronio-, don Lorenzo Suárez Gallinato estuvo a las órdenes
del rey moro de Granada y, cuando volvió al servicio del rey de Castilla, don Fernando,
este le dijo que, como había ofendido tanto a Dios, al ayudar a los moros contra los
cristianos, Nuestro Señor nunca tendría piedad de él y que, al morir, perdería su alma.
»Don Lorenzo Suárez respondió al rey que ningún motivo tenía él para esperar la
misericordia de Dios, excepto el de haber dado muerte a un misacantano.
»Como al rey le pareció una respuesta muy extraña, le pidió más detalles.
»Don Lorenzo dijo que, mientras vivió con el rey de Granada, disfrutó de toda su
confianza y era miembro de su guardia personal. Yendo un día con el rey, escuchó
mucho ruido de personas que daban voces y gritaban; como escolta del rey, espoleó su
caballo y fue a ver qué pasaba, encontrándose con un clérigo revestido con los
ornamentos sagrados. Se trataba de un sacerdote que había abjurado del cristianismo y
abrazado el islam y que, por complacer a los moros, les había propuesto entregarles el
Dios en quien creen los cristianos, al que veneran como único Dios verdadero. Para ello,
el sacrílego sacerdote se proveyó de los ornamentos necesarios, hizo un altar, celebró la
misa y consagró una hostia que entregó a los moros; estos se -120- empezaron a
mofar de ella, la llevaban arrastrando por el lodo y recorrían así toda la villa.
»Cuando don Lorenzo Suárez vio esto, aunque él vivía con los moros, se acordó de
que era cristiano y, como creía que aquel era sin duda el cuerpo de Dios, cuyo hijo
Jesucristo había muerto por redimirnos de nuestros pecados, pensó que sería
bienaventurado si moría por vengar aquella ofensa y sacrilegio. Así que, lleno de cólera
e ira, se lanzó contra el renegado que tal crimen había hecho y le cortó la cabeza. Luego
descabalgó, hincó ambas rodillas en tierra y adoró el cuerpo de Cristo, al que los moros
habían arrastrado. En cuanto se arrodilló, la hostia, que estaba un poco lejos de él, saltó
del lodo y vino a caer en la falda de don Lorenzo Suárez. Al ver esto, todos los moros se
encolerizaron, echaron mano a sus espadas y con piedras y palos se dirigieron hacia él
para matarlo. Don Lorenzo cogió su espada, la misma que le sirvió para decapitar al
falso clérigo, y comenzó a defenderse.
»El rey, al oír tanto ruido y ver cómo querían matar a don Lorenzo Suárez, ordenó
que nadie lo atacase antes de saber lo ocurrido. Los moros, que estaban muy ofendidos,
le dijeron lo que había pasado con don Lorenzo y el clérigo renegado.
»El rey, muy enojado y con gran violencia, preguntó a don Lorenzo por qué había
actuado así. Este le contestó que ya sabía que él no era moro, pero no obstante le había
confiado la protección de su cuerpo porque lo consideraba un hombre muy leal, y que
él, por miedo a la muerte, no dejaría de protegerlo; también le dijo que, si lo juzgaba tan
leal que pensaba que lo defendería hasta la muerte, aunque el rey era moro, debía
considerar qué estaría él dispuesto a hacer, como cristiano que era, para salvar el cuerpo
del Señor, que es rey de reyes y señor de los señores, y si, por hacer esto, lo mataban, se
sentiría muy dichoso.
»Al oírle esto, el rey se alegró mucho de lo que don Lorenzo decía, así como de lo
que había hecho, y de allí en adelante le demostró aún mayor aprecio y profunda
admiración.
»Vos, señor conde, si sabéis que ese hombre que busca vuestra protección es bueno
y os podéis fiar de él, aunque os digan que cometió algunas faltas, no debéis alejarlo de
vos, pues a veces lo que la gente considera malo no lo es, como le ocurrió al rey
Fernando cuando pensó que don Lorenzo había cometido el mayor crimen del mundo,
al dar muerte a -121- un sacerdote. Pero, como veis, don Lorenzo cumplió muy
honrosamente con su deber. Sin embargo, si vos supierais que lo que hizo estaba mal y
que lo hizo sin razón, aunque ahora esté arrepentido, haréis muy bien al rechazarlo de
vuestro lado.
Al conde le agradó mucho esto que le dijo Patronio, siguió su consejo y le fue bien.
Y viendo don Juan que el cuento era bueno, lo mandó poner en este libro y añadió
unos versos que dicen así:
Aunque muchas cosas parezcan sin razón,
miradas más de cerca, ¡qué verdaderas son!

Monday, May 30, 2011

Hola!

Me topé con esto y quise compartirlo por acá:

Vale la pena :)

Saludos!
http://www.youtube.com/watch?v=0hmCoN7ecFU

Saturday, March 19, 2011

El "Bendito" Estadio Nacional

Estimados lectores,

En estos días he estado viendo todo tipo de anuncios con respecto al Estadio Nacional. Durante mucho tiempo he dicho que el gobierno se basa en "pan y circo" para poder subyugar al pueblo, para "entucarle" más leyes que van a seguir echando al traste todo lo que Costa Rica con tanto esfuerzo ha continuado.

Mi posición con respecto al estadio es simplemente que estoy totalmente en contra, tengo varias razones para ello, algunas que pueden parecerles (y porque conozco el tipo de personas que acostumbran este foro) un poco descabelladas, sin razón o "radicales" pero aquí voy:

Económicas:
En primer lugar la manutención de ese estadio es lo que realmente va a ser caro, a lo largo del tiempo, lo que tenemos en realidad es una renta, un pasivo. Hablemos un poco de contabilidad, un activo es aquello que me produce dinero y un pasivo es aquello que me quita dinero.

En términos prácticos, si alquilamos el estadio para fines no deportivos (conciertos, por ejemplo), eso va a dañar la gramilla, la cual (según tengo entendido) es natural y la que obviamente requiere de más cuidado, mismo cuidado que estoy casi seguro, o el ICODER no va a cumplir apropiadamente y vamos a terminar con una sintética o para mantenerla vamos a pagar algún porcentaje de impuestos para mantenerlo. Entonces la renta del alquiler, realmente no me parece muy buena, en especial si la frecuencia es bastante alta.

Por otra parte, el simple hecho de tener que prender las luces y que éstas cuesten más de 25 millones por hora (en electricidad) ya implica un verdadero costo, eso sin mencionar, el tener que reemplazarlas y pagar a quien lo haga, lo mismo aplica para quien limpia o da mantenimiento al estadio.


Morales:
Ese estadio es una forma de "Dar atolillo con el dedo" al pueblo, un pueblo que se está haciendo de la vista gorda para "disfrutar nuestro estadio". El problema es que estamos olvidando que ese estadio representa lo vendidos que somos, estamos dando por bueno el que nos vendamos, el que a los ojos del mundo parezcamos unos grandes interesados y que para colmo estemos traicionando nuestros principios.

No se trata de que Taiwán nos dio un puente en el Tempisque (ojo, puente que sí nos ha sido útil y mejora los tiempos de llegada, por lo cual, su mantenimiento está justificado), tampoco se trata de las patrullas, computadoras (a las que para colmo, le instalaron Windows... pero ese es otro tema) de la Fundación Omar Dengo, de los adoquines que se le compraron al suegro de Jhonny Araya para las avenidas en San José (mismo dinero que ni siquiera nos habíamos terminado de gastar cuando ya habíamos roto con Taiwán).

No se trata de todo eso, se trata de algo aún más trascendental, se trata de que nosotros fuimos independientes porque nuestra nación en un momento dado de la historia, quisimos (o quisieron, he oído estupideces como que qué bueno sería "haber sido colonizados por William Walker, seríamos gringos") ser independientes y logramos que ese deseo se volviera una realidad, una que aún hoy está viva en nosotros y somos hoy día una República. Este es el mismo deseo que tiene Taiwán, así que aunque Taiwán nos dé un "muchas gracias" y China, nos llene de suficentes estadios para un Mundial (aunque sea Femenino), lo correcto, lo que nos debería de definir como seres humanos responsables y agradecidos con nuestros antepasados por haber luchado por nuestra independencia, es apoyar a quien tiene una causa similar a la nuestra.

Para cerrar el tema de valores morales, en realidad es increíble como es que un estado que "se las tira" de pacifista, se haya metido (o nos hayan metido) a tener relaciones con un país que siempre ha tenido la fama de violar los derechos humanos, mucho más cuando quien lo hizo fue un "Premio Nóbel de la Paz". Acaso algo huele a podrido?

Publicidad:
Yo soy el primero que defiende que las técnicas de venta son buenas de aprender (por lado para cuando uno debe de vender algo y por otro para que no lo embarquen a comprar algo que uno no necesita), pero si somos serios la publicidad, lejos de ser sublime, ahora es ridícula. He visto frases como:
"Nuestro estadio" ... seamos serios, no es nuestro, lo estamos pagando, tenemos una deuda de 200 millones de dólares de un préstamo que generosamente tiene interés muy bajo...
"Tenemos el mejor estadio de centroamérica, no le gustaría tener la mejor casa del barrio?" Este en particular, me pareció tan malo, sólo para ofrecer un préstamo, para que las personas se compren algo que no sólo no necesitan, sino que además está promoviendo la avaricia, el orgullo y tantos antivalores que no generan realmente paz para las personas, las están perjudicando y todo porque lo que realmente desean es cobrar los intereses.

Ahora no me mal interpreten, estoy 100% a favor de hacer negocios, pero sin embargo, lo realmente bueno es poder brindar un bien o un servicio que necesiten los clientes y no vender algo que no necesiten los clientes, porque en realidad la idea de los negocios tiene que ser un "ganar ganar".

En fin, todo esto viene a que aparentemente el torneo nacional por equipos de ajedrez va a inaugurarse en ese símbolo de la traición, el que la Federación de ajedrez dé por bueno ese tipo de hechos, me está afectando, lo malo es que si mantengo mi palabra y no me presento, entonces perjudico a mi equipo, no sólo a mí...

Ante esta encrucijada, qué debo de hacer?

Tuesday, March 08, 2011

Cuando dar todo lo que tienes no basta

Últimamente me he puesto a pensar, que cuando uno quiere algo, realmente quiere algo, es capaz de luchar por ese algo, de sacrificar cualquier cosa, de "joderse" extraordinariamente para poder alcanzar ese algo.

Soy un fiel creyente de que ninguna meta es demasiado elevada y que todos los seres humanos pueden escalar lo necesario para alcanzarla, sobrepasar los muros más altos y demás.

Pero sin embargo, hace dos meses y medio que perdí a mi novia, esto porque nunca acepté (y no lo hago ahorita tampoco) el lugar donde laboraba, no lo que hace, realmente eso no me importa, sino para quién lo hace, que es una verdadera diferencia (Ej. No es lo mismo ser mayordomo de W. Churchill que de A. Hitler, aunque las funciones sean las mismas). El punto es que el único conflicto que podía haber, lo único que me importaba más que ella es Dios (no soy un cristiano, es decir, no hago siempre lo que Cristo haría, apenas logro medio entender lo que me quiere decir que haga, falta mucho para que lo practique)

El punto es que sólo pedía que buscara otro lugar para trabajar y acoto que me resbalaba si era un puesto alto o bajo, técnico, científico o empírico, o lo que sea. A cambio, yo ofrecía mi vida completa, mis bienes, mi amor, mi cariño, mi atención, regalos, flores, cualquier capricho, poder cumplir cualquier fantasía y luchar por cumplir y realizar cualquier cosa que deseara su corazón.

Cuando le dije que yo era de ella y que podía hacer conmigo lo que quería, ella misma me dijo que ya lo sabía, que siempre fui yo el que me entregué sinceramente en la relación.

Sin embargo, ella no aceptó el trato, entre quedarse donde estaba o aceptar todo lo que ofrecía, que era mi vida... (me devolvió un pequeño pero cuidadosamente escogido diamante --diciendo que 'le quemaba la mano'" y partiendo mi corazón con esas palabras) y con todo y todo, intenté aguantar, tragarme el orgullo y esconder la vergüenza...

En serio que intenté dar todo, es más di todo, absolutamente todo lo que tenía, no podía dar más, tal vez la piel de mis manos, mis gotas de sangre para escribir un último poema de amor... no sé si eso hubiera cambiado algo el desarrollo de los eventos... Sólo sé que no la abandoné, sino que fue ella a mí, porque ella fue la que me dijo hace tiempo "no estamos"...

Estoy convencido que lo que sea que ella sintiera no fue amor, porque el amor es una decisión, no es algo que "el mar se puede llevar en un castillo de arena" no es algo que simplemente pasó y ya, se dejó de sentir, que mal... "no funcionó" (nótese el llamarlo en tercera persona).

El amor, es algo más que eso, es priorizar y priorizar bien, saber lo que estoy dando y saber lo que estoy recibiendo y es más aún, es dar todo sin esperar recibir a cambio algo equivalente. Es tener la voluntad de hacerlo funcionar hasta que funcione y no descansar hasta que así sea.

El amor no se debilita, las emociones si...

Tal vez lo que duele es sentirse engañado, estafado quizá? Es cuando uno da todo pero el trueque no es recíproco. Se me agotó todo lo que podía dar y a ella lo que estaba dispuesta a sacrificar en pos de mí...

Me hace gracia una frase que pone: "Entre tú y yo, escojo yo", a mí me gusta pensar que "Entre tú yo, escojo nosotros"

Finalizando, di todo lo que pude, pero no fue suficiente, no fue lo que quería, ella no quería que me metiera en "sus cosas" cuando yo era también algo completamente "suyo".

Sunday, February 06, 2011

Una reflexión sobre Palmares, por Jacques Sagot:

Sobre las fiestas de Palmares:



Se titula Ahora, Palmares. La Nación, de hoy



Jacques Sagot Embajador de Costa Rica ante la Unesco jacsagot@gmail.com 08:58 a.m. 03/02/2011

Sí, soy muy necio. El amor es necio, y yo amo a mi país. Si la crítica no es, fundamentalmente, un acto de amor, entonces no sirve para nada. Por eso voy a hablar hoy de otra (¡hay tantas!) saturnal del encanallamiento, ya sólidamente institucionalizada en nuestro país.

Originaria de Francia, mi familia es oriunda de Palmares, de ahí quizás la intensidad con la que he reaccionado ante la situación que me apresto a describir. Hace un año mi gran amigo Gaetano Pandolfo me mandó un editorial de su autoría, publicado en La República, y titulado "Terremoto en Palmares".

Espectáculo deplorable. En él describía el desmoralizante paisaje humano de estas fiestas, más concurridas ya que las de Zapote. Borrachos por todas partes, gente yaciendo en el suelo entre la inmundicia y el caminar indiferente de los pasantes. Y aquí seré sexista: la borrachera es siempre un espectáculo deplorable, pero me perturba mucho más, no sé por qué, ver a una mujer intoxicada, que a un hombre en idéntica situación. Y era precisamente a las muchachas -muchas de ellas jovencísimas- a las que se refería Gaetano.

Ya al salir de San José, los buses y busetas van atiborrados de gente. Hay personas en total estado de enajenación etílica, vomitando, desmadejadas sobre sus asientos. Mujeres que dejan colgar sus senos desnudos por las ventanas del vehículo. Y no es el clarín del pánico moral el que quiero aquí hacer sonar. Nadie se ha muerto nunca por ver un par de senos. Es lo que eso dice de tales mujeres: la necesidad de estallar, la desesperada ansia de libertad, de ser ellas mismas: esos senos al viento son un manifiesto: queremos (como diría Pascal) "convertirnos en lo que somos", que nos dejen enloquecer si nos da la gana, que nos quiten esta camisola de fuerza, que nos liberen de este sistema represivo y asfixiante, que la sociedad sustituya el "deber" por el "querer"' ¡basta de alienación laboral, identitaria, cultural!

Tengo en mi mano las estadísticas: ¿sabía usted que Palmares es -después de Oktoberfest- el lugar en el mundo en el que más cerveza se consume? No se lo esperaban, ¿verdad? A mí también me costó creerlo. Pero esa es la realidad.

Ya a partir de Grecia, el tránsito a Palmares es tan denso que a los conductores les toma de tres a cuatro horas llegar a "la tierra prometida" (lo que duraría un vuelo San José -Dallas). Y una vez ahí, es la claustrofobia: las dos salidas posibles, por Atenas o por Naranjo, están llenas de carros que avanzan lentos, pegados unos a otros, como un pesado flujo de magma volcánica.

El vómito, la hediondez, el olor a comida insalubremente preparada, la gente se apretuja, nadie respeta el perímetro físico de nadie, la promiscuidad de la turbamulta. Llamé a una de las secretarias del hospital de San Ramón para verificar si la violencia era tal cual me la describían. Este fue su testimonio: "Aquí a la gente que viene herida durante las fiestas -y eso es todas las noches- les decimos "los palmareados". Viene gente con fracturas, con excoriaciones, con heridas profundas, borrachos al borde de la muerte. Hace unos años, una muchacha se perdió entre la muchedumbre: tres hombres se ofrecieron a ayudarla a encontrar a sus papás. Lo que hicieron fue conducirla a un rincón oscuro: ahí la violaron, y asesinaron. Nunca fueron encontrados. Los heridos de toros son cosa de todos los días. A veces los entrevistan: "¿Y qué le pasó a usted?" "No, no, yo estoy bien: solo se me fracturó el fémur, se me quebraron dos costillas, se me luxó la clavícula y se me "zafó" el tobillo; nada serio". Nada serio, sí, nada serio. Tal vez más serio sea el caso del muchacho al que un toro mató el año pasado. El circo romano: "¡Salud, César: los que van a morir os saludan".

Y la señora siguió: "Aquí se han dado casos de unas cinco o seis violaciones; eso en el hospital ya no escandaliza a nadie. Hace unos años un vendedor ambulante golpeó sin querer a una persona que por ahí pasaba (un golpe ligero: no fue una agresión). Se armó un pleito, uno de ellos sacó un puñal y se lo clavó al otro en la entraña hasta la empuñadura. Llegó al hospital muerto".

¡Y los toros! Electrocutar a un pobre animal para que salga pegando brincos, persiguiendo a veinte forajidos que atizan a la infortunada bestia, desconcertada, extenuada, babeante. Versión "charraleada" de las aberrantes masacres taurinas de España y México.

¿Cultura popular? ¡Y eso es lo que llaman "cultura popular"! ¿Eso es lo que debemos "rescatar", "defender", "preservar", "atesorar"? ¿Es esa nuestra identidad cultural? ¿No habrá otra por ahí, más noble y valiosa, que estamos descuidando? Por favor, señores, señoras: tratando de apologizarlo, no insulten a "ese que llaman pueblo" (Fabián Dobles). Decir que esa es nuestra "cultura popular" es decir que nuestro pueblo es un hervidero de pachucos en tremolina, de seres primitivos, de ruindad, vulgaridad, criminalidad, violencia, alcoholismo. ¿Ese es nuestro pueblo? ¿De veras? ¿Están seguros? ¿Esas violaciones? ¿Esas puñaladas? ¿Esos pobres diablos destripados entre la boñiga de una plaza de toros? ¿Esas fracturas y excoriaciones? ¿Esa bacanal de borrachos? ¿Esas vomitadas? ¿Esas mujeres con los senos colgando por las ventanas del bus? ¿Ese es nuestro pueblo? ¿Están seguros de estar seguros?

Porque si así es, aquí no hay nada que "rescatar" y sí mucho que corregir. ¡Qué curiosa inversión de valores, que quienes imputan estos vicios sean tildados de elitistas, y que quienes los defienden sean ungidos paladines del pueblo! Ahhh' nuestros sofistas de cafetín, la demagogia populista, ¡qué fácil y qué vil, hacerse aplaudir adulando a un pueblo que necesita desesperadamente educación, no estiércol, vómito y sangre!

Monday, January 17, 2011

RIMA LIII

Lo siento, pero tengo que decir esto!

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!

Béquer

Saturday, January 15, 2011

No quiero que laves los platos, quiero que quieras lavar los platos


La situación era apurada, se esperaban los a los familiares de ella y él venía llegando del trabajo. Mientras ella corría por toda la cocina, él colocaba en la mesa el encargo de última hora. Sin embargo el encargo estaba incompleto...

Ella le pide que por favor, ponga la mesa, pero él prefiere jugar su video juego favorito. En ese momento, los invitados llegan, pero él en lugar de atenderlos, prefiere correr a darse una ducha para estar presentable.

Al final de la velada, cuando todos los platos están sucios, natural, luego de tener a seis invitados, él decide que es hora de volver a su interrumpida sesión de video juego. Pero ella le pide que por favor, lave los platos. Luego de una discusión, él se levanta molesto dispuesto a lavar los platos, pero entonces ella dice la frase que inicia este post, No quiero que laves los platos, quiero que quieras lavar los platos.

Lamentablemente la respuesta de él fue: "Por qué querría lavar los platos?"

Lo que ella demandaba no era en realidad, nada que tuviera que ver con platos o con cocina; sino con la necesidad que tenía de ser apreciada y que su pareja quisiera alivianarle el trabajo de alguna manera, sobretodo porque ese trabajo era de los dos, era su casa y eran sus invitados, aunqeu fueran familia de ella, ahora estaban siendo sólo uno.

A veces olvidamos que tenemos que hacer mucho por las personas con las que vivimos, son nuestros seres más cercanos y a quienes más vamos a afectar con nuestras decisiones. A veces olvidamos que no basta con decir que lo más importante no es decir: "te amo", sino demostrar con hechos que se es lo más importante en el mundo para él o ella.

A veces olvidamos que al dar un regalo, no hay que dar aquello que a mí me gustaría recibir, sino que hay que dar aquello que más anhela la otra persona...

Hay que tener cuidado con las cosas que se hacen o se dejan de hacer, hay que saber cuando es que se debe de tomar decisiones y que estas decisiones sean acordes a las prioridades que se tienen. Hace poco leí algo curioso:

Como se siente el saber que lo primero en su vida no eres tú...

Mi experiencia personal, me dice que es absolultamente horrible... Procuremos que aquella persona a quien tanto queremos, si es que tienen la dicha de estar en pareja, siempre tenga la certeza que en tu vida, lo primero es ella.

Saludos,

Eddy